La Alta Costura de Giambattista Valli siempre ha sido un espectáculo de exceso delicado, romanticismo contemporáneo y una feminidad desbordante. Esta temporada, el diseñador italiano presentó su colección Couture Otoño-Invierno 2025 en un contexto muy especial, horas después de haber sido nombrado Officier des Arts et des Lettres por la República Francesa. Con París como inspiración permanente y rodeado de su círculo íntimo de musas y amigas, Valli ofreció una colección que reafirma su visión de la Alta Costura como un espacio para celebrar la belleza, el exceso sofisticado y la fantasía atemporal.

La pasarela se inundó de faldas amplias y ligeras capas de tul que flotaban con cada paso como una declaración de ligereza y elegancia. Los vestidos con flores en 3D, minuciosamente bordadas, cubrían escotes, hombros y colas, creando auténticos jardines en movimiento. Las colas extralargas se convirtieron en protagonistas absolutas, arrastrándose con dramatismo sobre el suelo. No faltaron los detalles de fantasía en organzas translúcidas, cinturas marcadas, moños XXL y aplicaciones brillantes. Valli equilibró su característica exuberancia con tonos suaves, blancos inmaculados, rosas empolvados, grises humo y destellos metálicos. Una colección fiel a su universo de ensueño que continúa apostando por una Alta Costura romántica, grandiosa y siempre femenina.

Imágenes cortesía de Giambattista Valli