La Maison convierte los antiguos apartamentos de verano de Ana de Austria en el escenario para explorar la libertad  y el vestir interior desde una mirada contemporánea. Es una propuesta que invita a observar la moda desde el espacio más privado: aquel donde el estilo se vuelve auténtico.

Louis Vuitton  presentó su colección Primavera-Verano 2026 en los antiguos apartamentos de verano de Ana de Austria, dentro del Museo del Louvre. En este escenario cargado de historia, la Maison explora la intimidad como un espacio de libertad personal y una forma auténtica de vivir el estilo.

La propuesta plantea una liberación sartorial evidente. Las prendas toman inspiración del vestir “de interior”, pero lo reinterpretan con soltura y un enfoque contemporáneo. Bajo la idea de el viaje alrededor de mi apartamento, la colección examina arquetipos de género y convierte cada look en una declaración de individualidad. Louis Vuitton reafirma así un principio esencial, llevar la propia identidad a donde sea que se vaya.

El montaje creado por la escenógrafa Marie-Anne Derville subraya este concepto. El espacio reúne piezas de distintas épocas, desde muebles del siglo XVIII hasta obras contemporáneas, formando un apartamento actual dentro de un lugar histórico. Es una lectura del gusto francés a través del tiempo, presentada con intención moderna.

La música, compuesta por Tanguy Destable, reinterpreta This Must Be the Place de David Byrne y es recitada por Cate Blanchett. Su tono íntimo acompaña la atmósfera doméstica que guía toda la propuesta.

Con esta colección, Louis Vuitton invita a pensar en el acto de vestirse como un gesto personal y honesto. Una celebración del estilo que nace en el interior y se proyecta hacia el mundo exterior con naturalidad.