Entre legado y actitud contemporánea, KARL LAGERFELD presenta su campaña Primavera–Verano 2026 como una declaración de estilo en presente, donde la herencia de la Maison se reinterpreta desde una narrativa fresca, segura y profundamente parisina.
Paris Hilton vuelve a encarnar el universo de KARL LAGERFELD en la campaña Primavera–Verano 2026, titulada From Paris With Love, reafirmando su vínculo con la Maison por segunda temporada consecutiva. Fotografiada por Chris Colls en la sede histórica de la marca, en el 21 de la Rue Saint-Guillaume en París, la campaña se construye desde un lugar simbólico y actual, donde el legado de Karl no se observa a distancia, sino que se vive en presente.
Paris Hilton recorre los espacios de la Maison con soltura y confianza, integrando su glamour característico a una puesta en escena que equilibra carisma, códigos clásicos y una energía claramente digital. La imagen fija dialoga con los pilares estéticos de KARL LAGERFELD: el blanco y negro como firma atemporal en la campaña principal, acentos de color y espíritu pop en KARL LAGERFELD JEANS, y una feminidad fresca y segura en KARL LAGERFELD PARIS.
La campaña abarca de forma orgánica las distintas líneas de la marca, mostrando una versatilidad que se apoya tanto en la actitud como en el styling. En ese recorrido, la presencia de Paris no domina el espacio, sino que lo activa, aportando una lectura moderna y empoderada del estilo KARL LAGERFELD. Como ella misma señala, filmar en la sede fue una experiencia personal, conectada con un legado que sigue evolucionando sin mirar hacia atrás.
La colección masculina suma una capa adicional a la narrativa con Sean O’Pry, cuya presencia elegante y relajada introduce un contrapunto sobrio. Su química natural con Paris Hilton aporta equilibrio y contemporaneidad al ready-to-wear y los accesorios, culminando en una imagen central frente a la sede parisina de la Maison.
Como hilo conductor de la temporada, la línea K/Autograph regresa como eje visual y conceptual. Su herraje gráfico, que reproduce el autógrafo original de Karl Lagerfeld, refuerza la identidad de la Casa y actúa como recordatorio de que el ADN de la marca permanece intacto, reinterpretado desde el presente.