Un siglo después de la creación del Oyster, el reloj que transformó para siempre la relojería contemporánea, Rolex inaugura una nueva etapa en la celebración de este legado con Oyster Story, una exposición de gran escala presentada en Shanghái que recorre la historia, evolución e impacto de una de las creaciones más influyentes.
Presentada en el West Bund Dome del 10 hasta el 28 de junio, Oyster Story marca el inicio de las celebraciones globales de Rolex por el centenario del Oyster y ofrece una mirada profunda e íntima a una creación que transformó la historia de la relojería. Más que una exposición, la muestra invita a recorrer y sumergirse en el legado de un reloj cuya influencia se extiende mucho más allá de la medición del tiempo.
La historia comienza en 1926, cuando Hans Wilsdorf dio forma a una idea audaz para su época, crear un reloj de pulsera capaz de acompañar la vida cotidiana sin comprometer precisión ni fiabilidad, incluso enfrentándose al agua y el polvo. Cinco años más tarde, la incorporación del rotor Perpetual de carga automática consolidó esa visión y sentó las bases de una innovación que continúa definiendo la identidad de Rolex en la actualidad.
Concebida como un viaje a través de un siglo de innovación, Oyster Story reúne relojes históricos y contemporáneos, los componentes originales e instalaciones inmersivas que permiten comprender el ingenio detrás de cada pieza. Desde los primeros Oyster hasta modelos que hoy forman parte de la historia relojera, como el Submariner, el Explorer, el GMT-Master, el Cosmograph Daytona o el Yacht-Master, la exposición revela cómo la búsqueda constante de excelencia ha acompañado la evolución de la manufactura a lo largo del tiempo. Esta excelencia se ve reflejada a través de los exploradores, científicos, atletas y pioneros que surgen como protagonistas de una narrativa construida sobre la convicción de que el verdadero rendimiento debe probarse en el mundo real. Esta filosofía, resumida por Wilsdorf en la idea de “proof by trial”, encontró una de sus primeras grandes demostraciones en 1927, cuando la nadadora británica Mercedes Gleitze cruzó el Canal de la Mancha con un Oyster en la muñeca, dando origen a una historia estrechamente ligada a la exploración y al espíritu de superación.
La experiencia se despliega a través de una serie de espacios concebidos para explorar las múltiples facetas del universo Rolex. En el primer piso del pabellón principal, los visitantes descubren una instalación que reúne cien retratos de figuras emblemáticas vinculadas a la marca, junto a una excepcional selección de relojes históricos y contemporáneos, incluidas piezas de colecciones privadas cedidas especialmente para la ocasión. El recorrido continúa en el pabellón SUPERLATIVE, dedicado a la visión relojera de Rolex y a su dominio de cada etapa del proceso de fabricación. Desde cajas y biseles hasta esferas, materiales y movimientos, el espacio revela el savoir-faire detrás de cada creación y profundiza en la certificación Superlative Chronometer, símbolo del compromiso con la precisión y el rendimiento.
La exposición también incorpora una sala de cine que recorre la leyenda del Oyster a través de las personas que lo han llevado en algunos de los entornos más exigentes del mundo, así como un Library Lounge con publicaciones sobre relojería, deporte, arte y preservación del planeta.
Imágenes cortesía de Rolex