Fendi vuelve a poner al Baguette en el centro de la conversación con una campaña protagonizada por Sarah Jessica Parker, donde pasado y presente se encuentran para celebrar una pieza que continúa marcando el pulso de la moda.
Hay bolsos que definen generaciones enteras, y pocos ejemplos son tan claros como el Baguette de Fendi. A casi treinta años de su lanzamiento, el bolso vuelve a capturar las miradas con una nueva campaña que celebra su legado y demuestra por qué sigue siendo uno de los diseños más reconocibles e influyentes de la moda contemporánea.
Si existe un rostro inseparable de la historia del Baguette, es sin duda el de Sarah Jessica Parker. Fue a través de su personaje de Carrie Bradshaw en Sex and the City que el bolso trascendió la pantalla para convertirse en un auténtico fenómeno cultural con su célebre frase “It’s not a bag, it’s a Baguette”, pronunciada durante una escena que marcó la historia de la moda pop y que regresa ahora como el lema de la campaña, reafirmando el lugar único que ocupa esta creación dentro del imaginario colectivo.
Junto a a la actriz, la campaña reúne a un elenco que refleja el atractivo transversal del Baguette y su capacidad para dialogar con distintas generaciones y estilos. Figuras como Jessica Alba, Emma D’Arcy, Iris Law y Sophie Thatcher aparecen junto a las embajadoras Mina y Song Yuqi, además de los embajadores Bang Chan y Ren Meguro. Cada uno lleva una interpretación distinta del Baguette, reforzando la idea de que el verdadero ícono es aquel capaz de adaptarse a quien lo lleva.
Esta nueva etapa coincide con el primer capítulo creativo de Maria Grazia Chiuri en Fendi, quien ha elegido mirar hacia los orígenes del Baguette recuperando su silueta original y el histórico código 26424, presentados durante la colección Otoño-Invierno 2026-2027. La decisión no es casual: mucho antes de convertirse en una de las diseñadoras más influyentes de su generación, Chiuri participó en el desarrollo del bolso junto a Silvia Venturini Fendi y Pierpaolo Piccioli, contribuyendo a dar forma a una pieza que, desde su lanzamiento en 1997, redefiniría la historia de los accesorios.
Inspirado en la forma en que las parisinas llevaban el pan bajo el brazo, el Baguette surgió como una respuesta al minimalismo dominante de finales de los noventa. Compacto, artesanal y lleno de posibilidades creativas, pronto se convirtió en uno de los primeros grandes It bags de la moda, demostrando que un accesorio podía convertirse en símbolo de una época.
Acompañada por la canción Fame Is a Gun de Addison Rae, la nueva campaña celebra precisamente esa capacidad de reinventarse sin perder identidad.