La Maison presenta Coco Mademoiselle Crush Absolu, una nueva interpretación de su icónica fragancia que llega acompañada por Gracie Abrams como la nueva embajadora y égérie de la línea.
Veinticinco años después del lanzamiento de Coco Mademoiselle, Chanel escribe un nuevo capítulo en la historia de una de las fragancias más emblemáticas de la Maison con la llegada de Coco Mademoiselle Crush Absolu. Creada por Olivier Polge, perfumista creador de Chanel, la nueva composición presenta una fragancia más intensa, sensual y envolvente del icónico perfume presentado por primera vez en 2001.
La creación conserva la identidad olfativa que ha definido a Coco Mademoiselle durante más de dos décadas, pero ahora conmayor profundidad y magnetismo. El acorde frutal de pomelo y lichi se combina con un corazón floral de rosa y jazmín, mientras el pachulí, el vetiver y la vainilla aportan una estela ambarina, cálida y envolvente que evoluciona sobre la piel con el paso de las horas.
«Coco Mademoiselle Crush Absolu es una afirmación de uno mismo. Esta fragancia ofrece una experiencia profundamente personal que solo existe cuando se lleva puesta. No se trata de encajar, sino de revelarse y sorprenderse a uno mismo«, explica Olivier Polge sobre esta nueva creación.
Esta nueva etapa de Coco Mademoiselle se presenta junto a Gracie Abrams, quien asume el rol de égérie de Coco Mademoiselle Crush Absolu y protagoniza la campaña de lanzamiento de la fragancia. A través de su presencia natural y moderna, la cantante representa una nueva expresión de feminidad para Chanel, donde la intensidad, la libertad y la autenticidad conviven con el legado sofisticado que ha convertido a Coco Mademoiselle en una de las creaciones más reconocidas de la Maison.
Como toda creación de Chanel, Coco Mademoiselle Crush Absolu nace de un savoir-faire donde cada ingrediente, cada acorde y cada detalle responden a una misma búsqueda de excelencia. Esta nueva creación profundiza el universo de Coco Mademoiselle, revelando una faceta más intensa, envolvente y emocional sin alejarse de la identidad que la ha convertido, desde 2001, en una de las fragancias más reconocibles de la Maison, demostrándo que incluso los grandes íconos pueden seguir evolucionando sin perder aquello que los hace atemporales.