La nueva propuesta de Nicolas Ghesquière toma como punto de partida el viaje que Louis Vuitton realizó desde Anchay hasta París y encuentra en la naturaleza y su riqueza una nueva inspiración.
A los 14 años, Louis Vuitton dejó su ciudad natal, Anchay, para emprender un viaje a pie hacia París, atravesando durantedos años las montañas del Jura hasta llegar a la capital francesa en 1837, dando inicio a una historia que con el tiempo se convertiría en una de las más reconocidas de la moda. Hoy, casi dos siglos después, ese recorrido vuelve a ser inspiración para la colección Women’s Fall-Winter 2026 de Louis Vuitton, diseñada por Nicolas Ghesquière.
La campaña retoma la idea del viaje y la lleva nuevamente a los paisajes que acompañaron aquel trayecto. Fotografiada por Jamie Hawkesworth y el estilismo de Marie-Amélie Sauvé, muestra a las modelos caminando entre montañas y naturaleza, con las prendas como una extensión del entorno que nos rodea.
En esta propuesta, Ghesquière observa la naturaleza como una fuente inagotable de inspiración con sus formas, materiales y colores que han acompañado al ser humano desde el inicio. Montañas, bosques y valles se convierten en referencias para prendas pensadas para proteger, resistir y permitir el movimiento, pero que también fueron pensadas para adaptarse al estilo de cada persona.
La artesanía ocupa un lugar central en esta transformación, combinando técnicas tradicionales con nuevas tecnologías para reproducir formas similares a la naturaleza. Botones en impresión tridimensional evocan los minerales y tacones inspirados en cuernos, mientras el cuero es trabajado para lucir como la madera.
Imágenes Cortesía de Louis Vuitton
El bolso Noé, creado originalmente en 1932, regresa en sus proporciones y colores de origen, recuperando una silueta ligada a la idea de transportar aquello que nos acompaña en los viajes más importantes a lo largo de nuestras vidas. Otros bolsos continúan explorando esa relación con el movimiento, mientras una nueva interpretación de una creación de Man Ray incorpora los remaches metálicos de los baúles Louis Vuitton.
Para presentar esta visión, la Maison lleva la naturaleza hasta uno de los espacios más reconocibles de París, la Cour Carrée del Musée du Louvre, el diseñador de producción Jeremy Hindle, conocido por su trabajo en Severance, creó un paisaje imaginario que mezcla referencias naturales con una mirada hacia el futuro y una escenografía que acompaña el recorrido de las modelos, transformando el espacio en una especie de paisaje en movimiento, situado entre lo real y lo imaginario.
Imágenes cortesía de Louis Vuitton