Para Primavera-Verano 2027, Veronica Leoni retoma el Minimalismo Americano de Calvin Klein Collection a través de siluetas depuradas, sastrería definida y una sensualidad ligada a los códigos de la marca.
Durante la Semana de la Moda de Nueva York, Calvin Klein Collection presentó su propuesta Primavera-Verano 2027 bajo la dirección creativa de Veronica Leoni, quien continúa explorando el legado del Minimalismo Americano desde una mirada centrada en el cuerpo y en la relación entre la ropa y quien la lleva. Para esta temporada, la diseñadora parte de una idea de depuración que elimina todo aquello que no resulta esencial para dejar espacio al deseo, la silueta y la expresión individual.
La colección vuelve a los fundamentos que han definido históricamente a Calvin Klein, entre ellos el abrigo, la camisa, la sastrería, el pantalón, la falda lápiz y el slip dress, pero los presenta a través de proporciones más estilizadas, cinturas definidas y una relación más directa con el cuerpo. La simplicidad deja de ser únicamente una cuestión estética para convertirse en una herramienta de construcción, donde cada corte, volumen y material adquiere un propósito preciso.
La sastrería tiene un papel central en la colección, con chaquetas de hombros definidos, trajes de algodón y lana ligera y siluetas más estilizadas. Leoni también la lleva a un terreno más cotidiano, como en el traje slim de tres botones combinado con una camiseta. Los vestidos siguen esta misma línea, con slip dresses reinterpretados en versiones más amplias y cortes al bies que aportan movimiento, mientras pequeños detalles de ropa interior mantienen una sensualidad característica de Calvin Klein.
El sportswear americano aparece a través del denim, el cuero y el ante, junto a camisetas de seda y versiones baseball en silk cady. Los accesorios mantienen el mismo enfoque práctico, con diademas metálicas, pañuelos, bolsos oversize y una nueva cartera triangular inspirada en el origami.
La presentación tuvo lugar en Terminal Warehouse, un edificio industrial de ladrillo construido en 1891, donde tres esculturas de Walter De Maria acompañaron el recorrido de la pasarela. La música de Kid Harpoon, Laurie Anderson y Solange completó la puesta en escena, manteniendo el carácter preciso y contenido de la colección.
Imágenes cortesía de Calvin Klein Collection