Más allá de una pasarela, la presentación de la colección Crucero 2025/26 de Chanel fue una experiencia sensorial en la que la moda dialogó con la naturaleza, el cine y la historia. El escenario, la legendaria Villa d’Este en el Lago di Como, se transformó en el refugio perfecto para presentar una colección que evocó el savoir-faire de la Maison y su eterno vínculo con el séptimo arte.
Pero lo verdaderamente trascendente de esta cita no estuvo solo en las siluetas, los tejidos livianos o los accesorios que capturaban la luz, sino en quienes lo presenciaron. Embajadoras, actrices y amigas de la Casa se reunieron allí no solo como espectadoras de la colección, sino como narradoras contemporáneas del espíritu de Gabrielle Chanel. Cada una, desde su sensibilidad y estilo, perpetuó esa esencia tan particular de la Maison, aportando su mirada personal a un legado que vive a través de quienes lo encarnan.
Entre las invitadas destacaron nombres como Keira Knightley, Lupita Nyong’o, Tara Emad, Margaret Qualley, Matilda Lutz, Ally, Sofia Coppola, Nana Komatsu, Ananya Panday, Emanuela Postacchini y Fernanda Torres, quienes compartieron su visión personal sobre la experiencia de recorrer este escenario de ensueño y de presenciar una colección que fusiona la elegancia atemporal de Chanel con el encanto despreocupado de la dolce vita italiana a la perfección.
Imágenes cortesía de Chanel
Entre ellas, destacó la presencia de Sofia Coppola, cineasta reconocida por su sensibilidad estética y su capacidad para transformar atmósferas nostálgicas en poesía visual. En esta ocasión, Coppola no solo asistió al desfile, sino que también dirigió un cortometraje exclusivo para celebrar la colección crucero, capturando la belleza y el espíritu onírico del Lago di Como a través de su particular mirada.
“Hay una belleza clásica y un glamour de una era pasada en este sitio”, compartió. “Aquí, junto al lago, con los botes, las montañas y la majestuosidad del hotel palacio, sientes que formas parte de una historia viva. Me parece natural que CHANEL, con su profundo vínculo con el cine europeo, eligiera este escenario. Es un lugar que invita a soñar, a vestirse de manera especial, a sumergirse en ese mundo de elegancia italiana que tanto me inspira”.
El cortometraje, dirigido por Coppola y filmado durante días previos al desfile, retrató justamente esa dualidad entre fantasía y elegancia clásica, con imágenes que recorren los jardines, los salones históricos y la serenidad del lago, fusionando la estética cinematográfica de la directora con el legado visual de la Maison. Una obra breve y exquisita que fortalece ese vínculo histórico entre Chanel y el cine.
Sofia Coppola y Roman Coppola.
Nana Komatsu, por su parte, se dejó fascinar por los matices de la villa y su perfecta armonía con la colección Crucero. Desde su llegada quedó cautivada por los colores suaves de las flores, el azul centelleante del lago y las tonalidades pastel de las habitaciones. Asomada desde su balcón al atardecer, confesó: “Sentí que estaba atrapada entre un sueño y la realidad. Cada paso por los jardines o a orillas del agua evocaba esa dolce vita que tantas veces he visto en las películas clásicas italianas”. Para ella, la colección fue un reflejo fiel de esa atmósfera: “Las siluetas ligeras, los detalles que reflejan la luz, los accesorios que parecen contar una historia antigua… todo encajaba con la serenidad y la poesía de este lugar. Fue un momento que guardaré siempre, rodeada de personas tan especiales, en un sitio que parece detenido en el tiempo”.
Nana Komatsu y Ning Chang
Esa experiencia, narrada por la modelo y actriz japonesa, se suma a la de otras invitadas, quienes vivieron también su propia interpretación de este encuentro junto al lago. Más allá de ser embajadoras o musas contemporáneas, cada una encarnó a su modo esa visión femenina, libre y sofisticada que Gabrielle Chanel defendió con valentía. Tardes de conversación frente al agua, paseos por jardines cargados de historia y la emoción de descubrir una colección que fusionó artesanía, modernidad y herencia en cada detalle.
Así, más que testigos de un desfile, estas mujeres personifican la esencia de Chanel, renovándola y transmitiéndola en cada paso que dan, a través de su estilo, mirada y sensibilidad.