Con motivo de su 130 aniversario, Louis Vuitton presenta una campaña protagonizada por iconos globales que celebran su legado desde una mirada contemporánea. Un homenaje a la herencia de la Maison donde el Monogram se reafirma como símbolo de continuidad, viaje y estilo a través del tiempo.
Louis Vuitton celebra 130 años de historia reafirmando aquello que ha definido a la Maison desde sus orígenes, el viaje como una forma de cultura, de identidad y de legado. A lo largo de más de un siglo, el tan reconocible Monogram LV ha acompañado trayectorias personales y colectivas, convirtiéndose en un símbolo que carga historias y que se renueva con cada generación que lo adopta.
En este aniversario, Louis Vuitton vuelve a rendir homenaje a su legado a través de una mirada contemporánea capturada por Glen Luchford y dirigida por Roman Coppola. El relato no se construye desde la nostalgia, sino desde la continuidad donde cada bolso es entendido como un objeto vivo, diseñado para durar, transformarse y acumular historias, reafirmando una visión del lujo ligada al tiempo, a las vivencias e historias.
Los modelos Speedy, Alma, Noé y Neverfull condensan distintas etapas de esta herencia. Desde la modernidad funcional de los años treinta hasta las reinterpretaciones actuales, estas piezas comparten una misma raíz, la innovación aplicada al movimiento. Son bolsos concebidos para acompañar vidas reales, cruzar ciudades y épocas, y mantener intacta su relevancia sin perder su esencia.
Imágenes cortesía de Louis Vuitton.
Zendaya inaugura este recorrido con el Speedy, nacido a comienzos de los años treinta como respuesta a una modernidad en movimiento. Pensado originalmente como equipaje blando y compacto, su silueta flexible, el cierre amplio y las asas icónicas capturaron el espíritu de una generación que empezaba a desplazarse con libertad. Adornado con Monogram en 1959, el Speedy se ha convertido en un lienzo vivo para renovaciones y reinterpretaciones artísticas, reflejando la energía dinámica y contemporánea de Zendaya.
Catherine Deneuve, por su parte, encarna la elegancia parisina del Alma. Este modelo introducido en 1992 y con fuerte inspiración en Art Déco, este bolso equilibra arquitectura y suavidad, asas Toron redondeadas, base curva y una estructura precisa que nunca pierde gracia ni elegancia.
Liu Yifei celebra el Noé, creado en 1932 para transportar botellas de champaña y transformado, con el tiempo pero manteniendo ligereza y funcionalidad. Su cuero flexible, el cierre de cordón y la silueta fluida hablan de una sofisticación effortless que refleja tanto el espíritu del bolso como el estilo y personalidad de la actriz.
Finalmente la actriz Hoyeon presenta el Neverfull, creado en 2007 como una reinterpretación moderna de los primeros carry-alls de la Maison. Liviano, resistente y sorprendentemente versátil.
A 130 años de su fundación, Louis Vuitton demuestra que su legado no reside únicamente en la permanencia de sus códigos, sino en su capacidad de adaptarse sin diluirse.Una historia que se construye con coherencia, que acompaña generaciones y que convierte el acto de viajar en una experiencia estética y emocional. Un legado que no mira hacia atrás, sino que avanza con la seguridad de quien sabe exactamente de dónde viene.
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