La historia y la modernidad convergen en la colección Otoño-Invierno 2025-2026 de Louis Vuitton, una celebración del arte de viajar que ha definido el ADN de la Maison desde su origen. En un gesto de tributo a su legado, la Casa reintroduce una pieza emblemática de su universo relojero: el LV II, un diseño nacido en 1988 bajo la visión del renombrado arquitecto y diseñador italiano Gae Aulenti.

El Tiempo Como Expresión de Estilo
Presentado en exclusiva durante el desfile de Otoño-Invierno 2025, el LV II renace como una declaración de sofisticación y atemporalidad. Usado con distinción en la muñeca o como un colgante alrededor del cuello, el icónico reloj trasciende su función tradicional para convertirse en un accesorio refinado, un testimonio tangible de la herencia artesanal de Louis Vuitton.

Su diseño, fiel a la estética de la Maison, evoca el espíritu de aventura y elegancia que caracterizan a la marca desde 1910, cuando Louis Vuitton lanzó su primera línea de relojes de viaje. Este renacimiento no solo honra el pasado, sino que también reafirma el compromiso de la firma con la innovación y la excelencia relojera.

Un Icono Atemporal
La reaparición del LV II en cinco estilismos clave de la colección no es una coincidencia, sino una declaración de intención. Louis Vuitton no solo mira hacia el futuro, sino que reinterpreta su historia con una maestría sin igual, permitiendo que sus creaciones emblemáticas sigan marcando el compás del tiempo con una sofisticación insuperable.

Con esta reintroducción magistral, Louis Vuitton vuelve a demostrar que la elegancia no es efímera, sino un legado que sigue evolucionando con cada generación.