En un mundo donde el ritmo acelerado nos desconecta de lo esencial, encontrar momentos para la introspección y el bienestar es un verdadero lujo. En este espíritu, el Hotel Santiago Marriott , en colaboración con la reconocida marca José Herrera, ofreció una exclusiva sesión de yoga a la luz de las velas para conmemorar La Hora del Planeta, una iniciativa global que busca concienciar sobre la importancia de la sostenibilidad y la reducción del consumo energético.
La experiencia, cuidadosamente diseñada para transportar a los asistentes a un estado de relajación profunda, se llevó a cabo en un entorno íntimo, iluminado únicamente por la cálida y envolvente luz de las velas. Cada movimiento y cada respiración se sincronizaron con la atmósfera de serenidad, permitiendo que los participantes se sumergieran en una práctica donde el bienestar personal y el del planeta convergen en perfecta armonía.
Un Compromiso con el Bienestar y la Sostenibilidad
Esta iniciativa forma parte del programa SERVE 360 de Marriott , una visión que trasciende la hospitalidad tradicional para integrar valores de sostenibilidad en cada una de sus acciones. En un gesto simbólico pero con gran impacto, apagar las luces durante una hora no solo reduce el consumo energético, sino que también nos recuerda la urgencia de adoptar hábitos más conscientes y responsables con el medioambiente.
La colaboración con José Herrera, marca reconocida por su enfoque en el equilibrio y la conexión interior, refuerza este compromiso al ofrecer una experiencia donde el lujo no se mide en excesos, sino en la calidad del tiempo que nos dedicamos a nosotros mismos. En un mundo saturado de distracciones, esta sesión de yoga se convirtió en un refugio de calma y autenticidad, recordando que el verdadero bienestar proviene de la conexión con lo esencial.
El Hotel Santiago Marriott ha demostrado una vez más su capacidad para crear experiencias que combinan sofisticación, bienestar y conciencia ambiental. En un espacio donde el lujo se redefine a través del equilibrio entre cuerpo, mente y entorno, esta sesión de yoga a la luz de las velas fue mucho más que un evento: fue un recordatorio de que el cambio comienza con pequeños gestos, y que cada acción cuenta cuando se trata de cuidar nuestro planeta.





